martes, 31 de marzo de 2015

Tema 3(2º). Texto sobre los burgueses y el comercio en el siglo XII

      <<[...] Salomón y Eliadar formaban una pareja formidable que tenía los ojos puestos en todo el Mediterráneo. Igual que Romano Mairano, Salomón estaba dispuesto a viajar hasta los rincones más remotos en busca de riqueza, y en 1156, la pareja se sintió atraída por la llamada de las oportunidades de oro que vieron en Egipto, Sicilia y Occidente. En el verano de aquel año, Salomón decidió aprovechar que los fatimíes parecían estar de un humor más receptivo y aceptó viajar a Alejandría en representación de un grupo de inversores, un viaje que proseguiría después por el Nilo hasta El Cairo, donde compraría especias orientales, incluidas laca, una resina que se podía utilizar como barniz o tinte, y leño brasil, del que se obtenía un tinte rojo. Salomón también tenía otros muchos intereses que le empujaban en otras direcciones. Aquel mismo año intentaba recuperar 2 2/3 libras de monedas de oro sicilianas, una suma colosal en aquel tiempo, que se había llevado un genovés que se había fugado con el dinero en Sicilia mientras los embajadores genoveses negociaban un tratado con el rey. Salomón estuvo ausente en Oriente casi dos años, y Eliadar se quedó en casa a cargo de la administración de una red comercial triangular que unía Génova, Fréjus y Palermo.
      A su regreso de Oriente, Salomón puso su mirada en Occidente, y comerció con Mallorca y España, con Sicilia y con su antiguo favorito, Egipto, donde invirtió unas sumas muy considerables de dinero. Un documento describe el recorrido circular de uno de los viajes que financió, un viaje característico de las empresas más ambiciosas de la época: «a España, después a Sicilia, o Provenza o Génova, desde Provenza a Génova o Sicilia, o, si lo desea, de Sicilia a Rumania [el imperio bizantino] y después a Génova, o de Sicilia a Génova». Los grandes patricios genoveses invirtieron con entusiasmo en la expedición a Egipto de Salomón, haciendo caso omiso de una cláusula en los documentos que daba a entender que el barco podría venderse en Egipto. Porque los italianos no solo enviaban madera a los astilleros de Alejandría, sino que les enviaban a los egipcios barcos enteros, listos para que la flota fatimí pudiera utilizarlos. [...]>>
ABULAFIA, David, El Gran Mar. Una historia humana del Mediterráneo, Barcelona, Crítica, 2013, pp. 415-416
Ubicación de
«Repubblica di Genova» por Kayac1971 - Codex Parisinus latinus (1395) in Ph. Lauer, Catalogue des manuscrits latins, pp.95-6. Disponible bajo la licencia CC BY-SA 3.0 vía Wikimedia Commons.
 

Tema 5(2º). Texto sobre la repoblación de Baleares y Valencia

    <<Sus conquistas le plantearon un problema, qué hacer con la población musulmana. Jaime veía a los musulmanes como un valor económico. En Mallorca muchos de ellos quedaron sometidos a los señores cristianos. La comunidad musulmana fue desapareciendo poco a poco, algunos emigraron y otros se convirtieron, pero el campo no se quedó vacío, puesto que, desde el otro lado del mar, llegaron inmigrantes cristianos desde Cataluña y Provenza, y el carácter de la población de la isla cambió con rapidez, de forma tal que, al llegar el año 1300, los musulmanes era una minoría acorralada. En Valencia, en cambio, el rey intentó dar la imagen de un monarca cristiano de un reino musulmán: aunque en el centro de la ciudad de Valencia ya no quedaban musulmanes, apareció una próspera periferia de población musulmana, y el rey les garantizó a las comunidades musulmanas del antiguo reino musulmán de Valencia el derecho a practicar su religión y vivir según sus leyes, e incluso (igual que ocurriría en Menorca) el de prohibirles a cristianos y judíos asentarse en sus pequeñas ciudades y aldeas. Estas aldeas eran importantes centros de producción que solían estar especializadas en los cultivos y oficios que los árabes habían llevado a Occidente en los primeros días de las conquistas musulmanas: cerámica, cereales y arroz, frutos secos y tejidos de calidad, que generaban considerables ingresos para al rey y los nobles terratenientes a través de los impuestos al comercio, por tierra o por el Mediterráneo. Los tratados de rendición ofrecidos a los árabes apenas señalaban en algunos casos que habían sido derrotados, y casi se les trataba como iguales. Parecía ser la mejor manera de garantizar la estabilidad, al menos hasta que los musulmanes valencianos se rebelaron, tras lo cual, en la década de 1260, se les impusieron condiciones más duras. La tolerancia real era verdadera, pero condicional y frágil.>>
ABULAFIA, David, El Gran Mar. Una historia humana del Mediterráneo, Barcelona, Crítica, 2013, pp. 462-463.
Conquista de Mallorca por Jaime I de Aragón 01.jpg
«Conquista de Mallorca por Jaime I de Aragón 01» por Luis García. Disponible bajo la licencia CC BY-SA 3.0 vía Wikimedia Commons.
Mapa de conquesta del Regne de valencia.png
«Mapa de conquesta del Regne de valencia». Disponible bajo la licencia Dominio público vía Wikimedia Commons.

martes, 24 de marzo de 2015

Mapa dinámico de la expansión del Imperio Mongol y su división

Mongol Empire map.gif
«Mongol Empire map» por User:Astrokey44 - Based on the freely licenced Image:Genghis khan empire at his death.png using information from maps of the Mongol Empire in atlases and on the web such as [1], [2], [3], [4], [5]. Made in Photoshop and Painter.. Disponible bajo la licencia CC BY-SA 3.0 vía Wikimedia Commons.
  •      Imperio Mongol (1206-1243)

  • De 1243 à 1294, el Imperio se escindió en:
  •      Horda de Oro

  •      Kanato de Chagatai

  •      Hulagidas

  •      Dinastia Yuan

domingo, 22 de marzo de 2015

Tema 8(1º). Texto sobre los paisajes oceánico y de alta montaña de los Pirineos (vegetación)

     <<[...] Debido a su situación norteña y a la influencia del océano Atlántico que aporta las lluvias, la Iberia eurosiberiana [oceánica] es más húmeda y fresca que la mediterránea, que es, en general, seca y cálida. En la primera predominan los bosques de árboles de hojas planas de una gran variedad de especies (llamadas en conjunto frondosas caducifolias), como las hayas, los robles, los abedules, avellanos, arces, olmos, tilos, serbales, etc. Todas las especies citadas pierden las hojas en el otoño, y aprovechan al máximo el verano, que es la estación más favorable, con temperaturas suaves pero sin que falte nunca por completo la humedad, al menos al nivel del suelo; estos árboles pueden tener el "cuerpo" seco, pero necesitan que los "pies" estén mojados. El paisaje forestal de la Iberia húmeda refleja bien el paso de las estaciones, porque los árboles se desnudan en el invierno y mudan el color de su vestido del verde de la primavera y el verano, al marrón de las hojas marchitas en la otoñada.>>
     >>En las montañas del Pirineo por encima del piso de las frondosas se encuentran grandes bosques de coníferas, con pinos albares y negros. Sin embargo, los abetos conviven con las hayas en el piso inferior. El pino negro es el árbol peninsular que mayor altitud alcanza, superando con frecuencia en los Pirineos la cota de los 2.300 m. Estos bosques se asemejan superficialmente -es decir, en su fisonomía, aunque las especies no sean siempre las mismas- a las interminables masas de coníferas, las taigas, que forman un cinturón al sur de las tundras, a todo lo largo de las frías tierras boreales de Eurasia y Norteamérica.>>
ARSUAGA, Juan Luis, El collar del neardental. En busca de los primeros pensadores, Barcelona, Nuevas Ediciones de Bolsillo, 2000, pp. 149-150.
Mt Hood Wilderness near Ramona Falls.jpg
«Mt Hood Wilderness near Ramona Falls». Disponible bajo la licencia CC BY-SA 3.0 vía Wikimedia Commons.

Tema 8(1º). Texto sobre el paisaje mediterráneo (vegetación)

      En la Iberia mediterránea los bosques son menos diversos en especies arbóreas, pero forman espesuras impenetrables, con un sotobosque de arbustos y matas mucho más denso y variado que el de los sombríos bosques caducifolios. Los árboles predominantes, la encina y el alcornoque, tienen hojas planas y pequeñas, esclerosas (es decir, endurecidas), y con gruesas cutículas en las que se hunden los pequeños estomas (poros). Estas son adaptaciones para evitar la pérdida de agua en el largo período de sequía veraniega que las frondosas de hoja caduca no son capaces de soportar. La encina y el alcornoque son árboles siempre verdes, que no quedan desnudos en ninguna época del año (son llamados por eso frondosas perennifolias) y pueden mantener su actividad casi todo el tiempo, excepto cuando hace mucho frío. En el paisaje de los grandes encinares, el ritmo de las estaciones no salta a la vista tan fácilmente como en las tierras húmedas de la Península.
     En condiciones especialmente difíciles, donde los suelos son arenosos y sueltos o, por el contrario, aflora desnuda la roca, así como en las tierras más resecas, o en aquellas en las que el clima es más continental o contrastado (mucho frío en invierno y aridez extrema en verano), en todas las situaciones desfavorables los encinares se ven sustituidos por las coníferas del tipo de los pinos, enebros y sabinas. En este apartado merecen una mención el pino de Alepo o pino carrasco, y el pino piñonero, muy resistentes al calor y a la sequía y poco exigentes en cuanto a la calidad del suelo. Aunque mi favorita es la sabina albar, una conífera de la familia del ciprés sumamente austera y resistente, capaz de soportar el frío, el calor y la falta de humedad, y de sobrevivir en los suelos más desnudos. En los desolados paisajes en las altas parameras interiores, los bosques aclarados de las bravas sabinas ponen una nota de áspera y salvaje belleza.
ARSUAGA, Juan Luis, El collar del neardental. En busca de los primeros pensadores, Barcelona, Nuevas Ediciones de Bolsillo, 2000, pp. 152-153.
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«Monte del Pardo2». Disponible bajo la licencia CC BY-SA 3.0 vía Wikimedia Commons.
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«ElPicacho». Disponible bajo la licencia GPL vía Wikimedia Commons.
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«Omis-15» por Beyond silence - Trabajo propio. Disponible bajo la licencia Dominio público vía Wikimedia Commons.
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«Rosemary bush» por Taken by
fir0002 | flagstaffotos.com.au
Canon 20D + Tamron 28-75mm f/2.8
- Trabajo propio. Disponible bajo la licencia GFDL 1.2 vía Wikimedia Commons.

viernes, 27 de febrero de 2015

Tema 13. El rival de Roma: Cartago (texto)

       Cartago fue fundada en las proximidades del actual Túnez, a fines del siglo IX, por la ciudad fenicia de Tiro. La fecha canónica, según la historiografía antigua, de 814 se corresponde con bastante precisión con los datos arqueológicos y con el contexto histórico de Fenicia. La fundación de Cartago no es aislada; forma parte de una cadena de establecimientos fundados por Tiro, desde finales del II milenio, con un propósito determinado: el acercamiento a las riquezas metalúrgicas del lejano Occidente, que tenían en Tartessos su semilegendario El Dorado, y el fortalecimiento de esta ruta marítima con una serie de factorías y puntos de apoyo a lo largo de la costa africana. Cartago no es en este camino la primera colonia, pero su magnífica situación a mitad del camino entre Oriente y Occidente, y, por tanto, llave de paso del tráfico que desde el Mediterráneo oriental abocada a las costas de la península ibérica, sur de Francia e Italia, acabó por hacer de ella el más importante de los establecimientos fenicios en el Mediterráneo. [...]
       [...] Paulatinamente Cartago estuvo en condiciones de controlar un amplio ámbito, cuyos centros neurálgicos marcaban las propias colonias fenicias. Se extendía desde Gades, en el extremo Occidente, hasta las Syrtes al Oriente, y llegaba por el norte, a través de Malta y el vértice nordoccidental de Sicilia, hasta Cerdeña.
ROLDÁN HERVÁS, José Manuel, Historia de Roma I. La República Romana, Madrid, Cátedra, 1987, pp. 163-165.
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"CarthageMap". Licensed under Public Domain via Wikimedia Commons.

Tema 9(1º). Texto sobre "Lucy" y los homínidos

        El 30 de noviembre de 1974 el antropólogo norteamericano Donald Johanson tuvo la fortuna de encontrar en Hadar, Etiopía, los restos de un homínido extraordinariamente completo al que bautizó con el cariñoso nombre de Lucy (debido a que durante los trabajos en el magnetófono de equipo de la excavación no paraba de sonar el tema de los Beattles "Lucy in the Sky with Diamonds"). Años después junto con Maitland Edey escribió un libro en el que narraba su experiencia como arqueólogo y en el que incluía un interesante repaso a la historia de la búsqueda los homínidos que antecedieron al ser humano actual. Os incluyo unas líneas sobre el que es uno de los fósiles de austrolopiteco más famosos y en el que nos explica qué son los homínidos.

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«Lucy blackbg» por 120 - own picture worked with photoshop. Disponible bajo la licencia CC BY 2.5 vía Wikimedia Commons.

<<-¿Lucy?
       Esta es la pregunta que me hacen siempre quienes ven el fósil por primera vez. Tengo que explicarles:
-Sí, porque era del sexo femenino, y porque teníamos puesta la canción de los Beattles. Además, aquel descubrimiento nos hizo volar a todos por el cielo.
        Ahora viene otra pregunta:
-¿Cómo supiste que era una mujer?
-Por su pelvis. Teníamos un hueso pélvico completo y su sacro. La abertura pélvica en los homínidos ha de ser proporcionalmente mayor en las hembras que en los machos para poder dar a luz hijos con cerebros grandes, por lo tanto era una hembra.
       Luego, la siguiente pregunta:
-¿Era un homínido?
-Desde luego. Caminaba erguida. Caminaba tan bien como nosotros.
-¿Todos los homínidos caminaban erguidos?
-Sí.
-¿Qué es exactamente un homínido?
       Esto suele terminar la tanda de preguntas, porque no hay respuesta sencilla de dar. La ciencia ha tenido que permitir cierta flexibilidad en la definición, porque todavía no sabemos exactamente cuándo aparecieron por primera vez los homínidos. Sin embargo puede decirse con seguridad que un homínido es un primate que camina erguido. Es decir, que se trata de un antepasado extinguido del hombre, o de un pariente colateral del hombre [así se nombra al ser humano en el libro], o de un hombre auténtico. Todos los hombres son homínidos, pero no todos los homínidos son hombres.
    Podemos imaginar la evolución humana principiando a partir de un tipo primitivo, parecido a los simios antropoides, que fue evolucionando paulatinamente a lo largo de mucho tiempo, haciéndose cada vez menos antropide y más humano. No hubo un salto brusco del antropoide al hombre, sino probablemente una época borrosa de tipos intermedios que costaría clasificar en uno u otro grupo. Todavía no disponemos de fósiles que nos digan lo que pasó en este período intermedio. Por lo tanto el método más simple para separar los tipos nuevos de sus antepasados antropoides es agrupar a todos los tipos que se mantenían erguidos sobre sus patas traseras. Este grupo de hombres y de casi hombres se llama homínidos.>>
JOHANSON, Donald y EDEY, Maitland, El primer antepasado del hombre, Barcelona, Planeta, 1987, pp. 16-18.