Mostrando entradas con la etiqueta Edad Moderna. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Edad Moderna. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de mayo de 2016

Tema 10(2º). Textos para examen

TEXTOS EN FORMATO PDF: https://drive.google.com/file/d/0B4QyheCmYqPHaElBMzNlQ3hmcTg/view?usp=sharing

Tema 10(2º). Texto de Felipe II sobre la herencia portuguesa en su testamento

21. Y aunque conforme a lo dicho, el reino de Portugal y los demás reinos y estados e islas de aquella Corona, que por muerte de los señores reyes don Sebastián, mi sobrino, y don Enrique, mi tío, fue Dios servido que yo heredase y poseyese como los heredé y poseo queda bastantemente incluido en la unión general referida de todos mis reinos, estados y señoríos [en el apartado 20 del testamento ordena que los reinos por el hererados no se dividan en futuras herencias], todavía para mayor claridad, declaro expresamente que quiero y es mi voluntad, que los dichos reinos de la Corona de Portugal hayan de andar y anden juntos y unidos con los reinos de la Corona de Castilla, sin que jamás se puedan dividir ni apartar, los unos de los otros, por ninguna causa que sea, o ser pueda, por ser esto lo que más conviene para la seguridad, aumento y buen gobierno de los unos y de los otros, y para poder mejor ensanchar nuestra Santa Fe Católica y acudir a la defensa de la Iglesia.
Documentos para la historia del Monasterio de San Lorenzo el Real de El Escorial, Madrid 1917, t. II, Ed. de J. Zarco Cuevas; Ed. Facsimil, M. Fernández Álvarez, Madrid, 1982.
Philip II's realms in 1598.png
El Imperio de Felipe II en 1598, distinguiendo el ámbito de cada Consejo territorial en el sistema polisinodial de la Monarquía Católica      Territorios adscritos al Consejo de Castilla     Territorios adscritos al Consejo de Aragón     Territorios adscritos al Consejo de Portugal     Territorios adscritos al Consejo de Italia     Territorios adscritos al Consejo de Indias     Territorios adscritos al Consejo de Flandes abarcando los territorios disputados con las Provincias Unidas. De Trasamundo. - Trabajo propio. Sources:
Atlas histórico mundial by Hermann Kinder and Werner Hilgemann ISBN 84-790-005-6.
About the extension of Brazil: [1]
About Florida: The failure of colonization ([2][3][4][5][6][7][8]) Missions in Florida and Georgia ([9][10][11]) Juanillo rebellion in Florida ([12], [13])
Estado da India: File talk:Spanish Empire Anachronous 0.PNG#Sources, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=5210933
 

miércoles, 18 de mayo de 2016

Tema 10(2º). Abdicación de Bruselas: el emperador Carlos V hace repaso de su reinado (Texto adaptado)

     Hace treinta y seis años sucedió, teniendo yo diecinueve años, la muerte de mi abuelo, el Emperador Maximiliano, tras lo cual, aunque era muy mozo, me dieron la dignidad imperial en su lugar. No pretendí ser emperador por ambición de gobernar muchos reinos, sino por mirar por el bien y común salud de Alemania, mi patria muy amada, y del resto de mis reinos, particularmente el de Flandes; por conseguir la paz y concordia de la Cristiandad; y para poner todas mis fuerzas y las de mis reinos en la defensa de la religión cristiana contra el Turco. Mas si bien fue este mi celo, no pude ejecutarlo como quisiera, por el estorbo y embarazo que me han causado las herejías de Lutero y de los otros innovadores herejes de Alemania; en parte también por los príncipes vecinos y otros, que por enemistad y envidia me han sido siempre contrarios, metiéndome en peligrosas guerras, de las cuales, con el favor divino, hasta este día he salido felizmente. Además concerté con diversos príncipes alianzas y pactos, que no se guardaron y me forzaron a cambiar de parecer, y hacer otras jornadas de guerra y de paz. Nueve veces fui a Alemania, seis he estado en España, siete en Italia, diez he venido a Flandes, cuatro veces tanto en tiempo de paz como de guerra he entrado en Francia, dos en Ingalaterra y otras dos fui contra Africa. Todas suman cuarenta, sin contar otros que realicé para visitar mis tierras. Para ello he navegado ocho veces el mar Mediterráneo y tres el Océano de España [el Atlántico hasta España], y ahora será la cuarta que volveré a pasarlo para sepultarme. De esta manera doce veces he padecido las molestias y trabajos de la mar. Y no cuento con éstas la jornada que hice por Francia a estas partes, no por algún problema leve, sino muy grave, como todos sabéis.
     En lo que toca al gobierno confieso haberme equivocado muchas veces, engañado con el verdor y brío de mi juventud, por mi poca experiencia o por otro defecto de la flaqueza humana. Y os garantizo que no hice jamás cosa alguna en que quisiese agraviar a alguno de mis vasallos ni permití que se les hiciese agravio alguno; y si alguno se queja de ello con razón, confieso y lamento aquí delante de todos que sería agraviado sin saberlo yo o contra mi voluntad. Pido y ruego a todos los que aquí estáis me perdonéis y me hagáis gracia de este error o de otra queja que de mí se pueda tener.
FRAY PRUEDENCIO DE SANDOVAL, Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V (Texto original en la edición de Carlos Seco Serrano), parte XXXIV.

Tapisserie abdication charles V.jpg
De atelier Leyniers et Reydams - http://bruxellesanecdotique.skynetblogs.be/post/7116434/palais-du-coudenberg, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=9596256

domingo, 14 de febrero de 2016

Príncipes de Moscú y zares rusos (1261-1917) (INGLÉS Y FRANCÉS)

Ruriks.jpg
By User:Mark J, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=20753077
Romanov-monarques-dynastie-fr.jpg
By Basilio (talk) 21:00, 14 November 2008 (UTC) - Own work, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=5202698

martes, 22 de diciembre de 2015

Tema 11(2º) Texto sobre la Revolución Científica

<<Los humanos han buscado comprender el universo al menos desde la revolución cognitiva. Nuestros antepasados invirtieron una gran cantidad de tiempo y esfuerzo en intentar descubrir las reglas que rigen el mundo natural. Pero la ciencia moderna difiere de todas las tradiciones previas de conocimiento en tres puntos fundamentales:
a. La disposición a admitir ignorancia. La ciencia moderna se basa en el precepto latino ignoramus: «no lo sabemos». Da por sentado que no lo sabemos todo. E incluso de manera más crítica, acepta que puede demostrarse que las cosas que pensamos que sabemos son erróneas a medida que obtenemos más conocimiento. Ningún concepto, idea o teoría son sagrados ni se hallan libres de ser puestos en entredicho.
b. La centralidad de la observación y de las matemáticas. Después de haber admitido ignorancia, la ciencia moderna pretende obtener nuevos conocimientos. Esto lo hace reuniendo observaciones y después empleando herramientas matemáticas para conectar dichas observaciones en teorías generales.
c. La adquisición de nuevos poderes. La ciencia moderna no se contenta con crear teorías. Usa dichas teorías con el fin de adquirir nuevos poderes, y en particular para desarrollar nuevas tecnologías.
La revolución científica no ha sido una revolución del conocimiento. Ha sido, sobre todo, una revolución de la ignorancia. El gran descubrimiento que puso en marcha la revolución científica fue el descubrimiento que los humanos no saben todas las respuestas a sus preguntas más importantes.
Las tradiciones premodernas del conocimiento, como el islamismo, el cristianismo, el budismo y el confucianismo, afirmaban que todo lo que era importante saber acerca del mundo ya era conocido. Los grandes dioses, o el único Dios todopoderoso, o los sabios del pasado, poseían la sabiduría que lo abarca todo, que nos revelaban en escrituras y tradiciones orales. Los mortales comunes y corrientes obtenían el saber al profundizar en estos textos y tradiciones antiguos y comprenderlos adecuadamente. Era inconcebible que la Biblia, el Corán o los Vedas fallaran en un secreto crucial del universo, y que este pudiera ser descubierto por criaturas de carne y hueso.>>
HARARI, Yuval Noah, De animales a dioses. Una breve historia de la humanidad,  Madrid, Editorial Debate, 2015.

domingo, 18 de octubre de 2015

Tema 10(2º). Texto adaptado: los títulos heredados por Felipe II

Títulos de Felipe II (1556-1598) enumerados al principio de sus testamento.

Yo don Felipe, por la gracia de Dios, rey de Castilla, de León, de Aragón, de las dos Sicilias, de Jerusalén, de Portugal, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba, de Córcega, de Murcia, de Jaén, de los Algarves, de Gibraltar, de las Islas Canarias, de las Indias Orientales y Occidentales, Islas y Tierra Firme del Mar Océano, archiduque de Austria, duque de Borgoña, de Bravante y Milán. Conde de Habsburgo, de Flandes, de Tirol, de Barcelona, señor de Vizcaya y de Molina, etcétera.

Documentos para la historia del Monasterio de San Lorenzo el Real de El Escorial, Madrid,1917, t. II, Ed. de J. Zarco Cuevas. Ed. Facsímil, M. Fernández Álvarez, Madrid, 1982.

Escudo de Armas de Felipe II a Carlos II.svg
«Escudo de Armas de Felipe II a Carlos II» por Miguillen - Trabajo propio. Disponible bajo la licencia GFDL vía Wikimedia Commons.

martes, 14 de julio de 2015

Tema 1(2º). Texto sobre las fases de la civilización islámica

<<Las principales fases de la evolución histórica del Islam, según han estudiado F. Braudel y M. Rodinson, entre otros, han sido:
1º) En el siglo VII tiene su origen y los comienzos de su formación estatal entre el pueblo árabe con la acción de Mahoma y el gobierno sucesivo de los primeros Califas y los Omeyas que ponen la base de su expansión y la creación del gran Imperio;
2º) Después el siglo VIII hasta el siglo XII con los Abbasidas es la época de esplendor y plenitud del Califato, en su mayor expansión geográfica, alcanzando un gran desarrollo político, científico, filosófico y religioso, llegando a ser la civilización más brillante de todo el Viejo Mundo;
3º) Entre los siglos XII y XVI sufre la civilización islámica un estancamiento y retroceso motivado por disgregaciones y divisiones políticas internas y por conflictos externos, aunque se mantiene vigorosa, superando los problemas existentes;
4º) Desde el siglo XVI se produce una nueva época de plenitud del Islam representada políticamente por el desarrollo del Imperio turco, pueblo musulmán pero no árabe al que domina, y que vuelve a caer en crisis a finales del siglo XVIII;
5º) Durante el siglo XIX y comienzos del XX vive una nueva fase de decadencia relacionada con el paulatino hundimiento del Imperio turco, las divisiones entre los distintos pueblos islámicos y árabes, y la acción dominante del colonialismo europeo que acaba por imponerse totalmente al Islam, situación que se extiende hasta el período de entreguerras, entre la Primera y Segunda Guerra Mundial;
6º) A partir de la Primera Guerra Mundial se inicia un nuevo período, ya el del resurgimiento del pueblo árabe y el de la renovación del mundo islámico no árabe que supone los comienzos de la revolución y descolonización del Islam, y su acceso a un estado de soberanía e independencia, pero también de conflictos y división interna.>>
MARTÍNEZ CARRERAS, José U., Historia de la descolonización 1919-1986. Las independencias de Asia y África, Madrid, Istmo, 1987, pp. 32 y 33.
Islam by country.png
«Islam by country». Disponible bajo la licencia CC BY-SA 3.0 vía Wikimedia Commons.

Tema 1(2º). Texto sobre el Imperio otomano: extensión y riqueza religiosa y cultural

<<En 1650, el Imperio otomano ocupaba tierras de Europa, Asia y África. En Europa, el territorio otomano abarcaba la mayor parte de la península balcánica, al sur de los ríos Danubio y Sava, y las tierras de Hungría central al norte. Los principados de Transilvania, Valaquia, Moldavia y Crimea, que se extienden entre Hungría y el mar Negro, eran tributarios del sultán otomano. En Asia, el imperio se extendía al este desde el Bósforo hasta la frontera montañosa con Irán, y al sur hasta la cabecera del golfo Pérsico y hasta Yemen, en el suroeste de la península Arábiga. En África, la tierras del imperio comprendían parte del litoral occidental del mar Rojo, la rica provincia de Egipto y los puestos avanzados semiautónomos de Trípoli, Túnez y Argel. En el Mediterráneo, Chipre y la mayoría de las islas del archipiélago egeo eran posesiones otomanas. En 1669, también lo era Creta.>>
>>En el siglo XVII los europeos, como siguen haciéndolo hoy, normalmente se referían a este imperio como el <<Imperio turco>>, y a su pueblo -o por lo menos a la población musulmana como <<turcos>>. No obstante, estas designaciones son correctas en parte. La población del imperio era heterogénea en su religión, su lengua y su estructura social. Siendo la fe de los sultanes y la élite gobernante, el islam constituía la religión dominante, pero las iglesias ortodoxas griega y armenias conservaban un lugar importante dentro de la estructura política del imperio y atendían a grandes poblaciones cristianas que, en muchas zonas, excedían en número a los musulmanes. Había también una población considerable de judíos otomanos. A consecuencia del asentamiento allí de los judíos expulsados de España en 1492, Tesalónica se había convertido en la ciudad con la mayor población judía del mundo. Aparte de estos grupos provinciales, había muchas otras comunidades cristianas y no cristianas, como los maronitas y los drusos del Líbano. Los grupos lingüísticos eran tan diversos y solapados como las comunidades religiosas. En la península balcánica, los que hablaban eslavo, griego y albanés eran indudablemente mayoría, pero además de ellos había minorías importantes de turcos y valacos que hablaban romance. En Anatolia, el turco era la lengua mayoritaria, pero era también una región de habla griega y armenia y, en el este y el sudeste, kurda. En Siria, Irak, Arabia, Egipto  y el norte de África, la mayor parte de la población hablaba dialectos del árabe y, por encima de esta, la élite turcoparlante. Sin embargo, en ninguna provincia del imperio existía un único idioma. [...]>>
IMBER, Colin, El Imperio otomano 1300-1650, Barcelona, Ediciones B, 2005, pp. 17 y 18.
OttomanEmpireIn1683.png
«OttomanEmpireIn1683» por Atilim Gunes Baydin - Self drawn, mainly based on Robert Mantran (ed.), Histoire de l'Empire Ottoman, Paris: Fayard (1989), also en:List of Ottoman Empire dominated territories, Image:Ottoman 1683.png, [1], and [2]. Background map modified from Image:A large blank world map with oceans marked in blue.svg.
The factual accuracy of this description or the file name is disputed.
Reason: Please see the relevant discussion on the talk page.. Disponible bajo la licencia Dominio público vía Wikimedia Commons.
Ottoman small animation.gif
«Ottoman small animation» por Trabajo propio. Disponible bajo la licencia CC BY-SA 3.0 vía Wikimedia Commons.

sábado, 18 de abril de 2015

Tema 9(2º). Texto sobre la conquista de América por los españoles, de Eduardo Galeano

<<Había de todo entre los indígenas de América: astrónomos y caníbales, ingenieros y salvajes de la Edad de Piedra. Pero ninguna de las culturas nativas conocía el hierro ni el arado, ni el vidrio ni la pólvora, ni empleaba la rueda. La civilización que se abatió sobre estas tierras desde el otro lado del mar vivía la explosión creadora del Renacimiento. América aparecía como una invención más, incorporada junto con la pólvora, la imprenta, el papel y la brújula al bullente nacimiento de la Edad Moderna. El desnivel de desarrollo de ambos mundos explica en gran medida la relativa facilidad con que sucumbieron las civilizaciones nativas. Hernán Cortés desembarcó en Veracruz acompañado por no más de cien marineros y 508 soldados; traía 16 caballos, 32 ballestas, diez cañones de bronce y algunos arcabuces, mosquetes y pistolones. Y sin embargo, la capital de los aztecas, Tenochtitlán, era por entonces cinco veces mayor que Madrid y duplicaba la población de Sevilla, la mayor de las ciudades españolas. Francisco Pizarro entró en Cajamarca con 180 soldados y 37 caballos.>>
>>Los indígenas fueron, al principio, derrotados por el asombro. El emperador Moctezuma recibió, en su palacio, las primeras noticias: un cerro grande andaba moviéndose por el mar, Otros mensajeros llegaron después: «...mucho espanto le causó el oír cómo estalla el cañón, cómo retumba su estrépito, y cómo se desmaya uno; se le aturden a uno los oídos. Y cuando cae el tiro, una como bola de piedra sale de sus entrañas: va lloviendo fuego...». Los extranjeros traían «venados» que los soportaban «tan alto como los techos». Por todas partes venían envueltos sus cuerpos, «solamente aparecen sus caras. Son blancas, son como si fueran de cal. Tienen el cabello amarillo, aunque algunos lo tienen negro. Larga su barba es...». Moctezuma creyó que era el dios Quetzalcóatl quien volvía. [...].>>
>>Los dioses vengativos que ahora regresaban para saldar cuentas con sus pueblos traían armaduras y cotas de malla, lustrosos caparazones que devolvían los dardos y las piedras; sus armas despedían rayos mortíferos y oscurecían la atmósfera con humos irrespirables. Los conquistadores practicaban también, con habilidad política, la técnica de la traición y la intriga. Supieron explotar, por ejemplo, el rencor de los pueblos sometidos al dominio imperial de los aztecas y las divisiones que desgarraban el poder de los incas. Los tlaxcaltecas fueron aliados de Cortés, y Pizarro usó en su provecho la guerra entre los herederos del imperio incaico, Huáscar y Atahualpa, los hermanos enemigos. Los conquistadores ganaron cómplices entre las castas dominantes intermedias, sacerdotes, funcionarios, militares, una vez abatidas, por el crimen, las jefaturas indígenas más altas. Pero además usaron otras armas o, si se prefiere, otros factores trabajaron objetivamente por la victoria de los invasores. Los caballos y las bacterias, por ejemplo.>>
>>Los caballos habían sido, como los camellos, originarios de América pero se habían extinguido en estas tierras. Introducidos en Europa por los jinetes árabes, habían prestado en el Viejo Mundo una inmensa utilidad militar y económica. Cuando reaparecieron en América a través de la conquista, contribuyeron a dar fuerzas mágicas a los invasores ante los ojos atónitos de los indígenas. Según una versión, cuando el inca Atahualpa vio llegar a los primeros soldados españoles, montados en briosos caballos ornamentados con cascabeles y penachos, que corrían desencadenando truenos y polvaredas con sus cascos veloces, se cayó de espaldas. El cacique Tecum, al frente de los herederos de los mayas, descabezó con su lanza el caballo de Pedro de Alvarado, convencido de que formaba parte del conquistador: Alvarado se levantó y lo mató. Contados caballos, cubiertos con arreos de guerra, dispersaban las masas indígenas y sembraban el terror y la muerte. «Los curas y misioneros esparcieron ante la fantasía vernácula», durante el proceso colonizador, «que los caballos eran de origen sagrado, ya que Santiago, el Patrón de España, montaba en un potro blanco, que había ganado valiosas batallas contra los moros y judíos con ayuda de la Divina Providencia».>>
>>Las bacterias y los virus fueron los aliados más eficaces. Los europeos traían consigo, como plagas bíblicas, la viruela y el tétanos, varias enfermedades pulmonares, intestinales y venéreas, el tracoma, el tifus, la lepra, la fiebre amarilla, las caries que pudrían las bocas. La viruela fue la primera en aparecer. ¿No sería un castigo sobrenatural aquella epidemia desconocida y repugnante que encendía la fiebre y descomponía las carnes? «Ya se fueron a meter en Tlaxcala. Entonces se difundió la epidemia: tos, granos ardientes, que queman», dice un testimonio indígena, y otro: «A muchos dio la muerte la pegajosa, apelmazada, dura enfermedad de granos». Los indios morían como moscas; sus organismos no oponían defensas ante las enfermedades nuevas. Y los que sobrevivían quedaban debilitados e inútiles. El antropólogo brasileño Darcy Ribeiro estima que más de la mitad de la población aborigen de América, Australia y las islas oceánicas murió contaminada luego del primer contacto con los hombres blancos.>>
GALEANO, Eduardo, Las venas abiertas de América Latina, Madrid, Siglo XXI, 1980, pp. 23-26.
Eduardo Galeano (Feria del Libro de Madrid, 31 de mayo de 2008).jpg
«Eduardo Galeano (Feria del Libro de Madrid, 31 de mayo de 2008)» por Mr. Tickle - Trabajo propio. Disponible bajo la licencia CC BY-SA 3.0 vía Wikimedia Commons.

miércoles, 14 de enero de 2015

Tema 7(2º). Texto sobre la Reforma Protestante: imprenta y excesos

En 1998 el gran escritor castellano D. Miguel Delibes Setién publicó su novela El hereje. En ella se narran las andanzas del luterano Cipriano Salcedo, vallisoletano como su autor, a mediados del siglo XVI en la España de la Contrarreforma y la Inquisición. Quizás no tenga la fuerza de otras obras del autor pero eso no le quita el hecho de ser producto de la genialidad de uno de los mejores narradores de la literatura española del siglo XX. En su preludio Cipriano cuenta al capitán Berger las vivencias de su visita a la cuna de la Reforma Protestante, Wittenberg, capital del cristianismo de Lutero.

<<Los ojos amusgados del capitán Berger animaban a Salcedo en su relato, le estimulaban. Prosiguió:
-Wittenberg me sorprendió por su actividad editorial. Había imprentas y librerías por todas partes. Recorriendo la ciudad entendí aquello de que "Lutero era hijo de la imprenta", porque, bien mirado, su fuerza estaba en ella. Era el primer hereje que disponía de un medio de comunicación tan eficaz, tan poderoso, tan rápido. Por otra parte advertí que la mayoría de los tipógrafos eran secuaces suyos, y, como seguidores fieles, se mostraban diligentes en aquellos trabajos que interesaban al reformador y, por contra, se demoraban y llenaban de erratas aquellos otros que venían de sus adversarios. Fue allí, en Wittenberg, donde pude hojear Pasional, ese libelo antipapista llena de textos torpes e ilustraciones groseras en las que conciben la figura del Papa como un asno defecado por el diablo.
Isidoro Tellería terminaba de fumar su pipa y sacudía la cazoleta de barro en un plato, cuando el capitán Berger atajó a Salcedo:
-Esos papeluchos no son la Reforma. No debe juzgar la Reforma por ellos. En toda revolución hay excesos. Es inevitable. En la crítica revolucionaria nunca hay matices.
Se le había calentado la boca y Salcedo hablaba y hablaba sin la menor vacilación, desapasionadamente, como si juzgase algo ajeno a sus ideas, completamente obvio:
-No son la Reforma, capitán, pero operan contra ella. Ante estas cosas, el visitante extranjero en Alemania tiene la impresión de que Lutero fue demasiado lejos. Con razón consideraba la imprenta invento divino, pero sospecho que no hubiera aprobado el mal uso que una vez muerto se está haciendo de ella, siquiera sus primeros libros Cautividad de Babilonia y El Papado fundado por el demonio tampoco fueran cuentos de hadas.
-Pero piense en su Biblia. No olvide lo fundamental.>>
DELIBES, Miguel, El hereje, Barcelona, Ediciones Destino, 2010, pp. 24-25.

lunes, 12 de enero de 2015

Tema 9(2°). Texto sobre los incas visto por los conquistadores españoles

En Cuzco en el 1589, el último sobreviviente de los conquistadores originales del Perú, Don Mancio Serra de Leguisamo, escribió en el preámbulo de su testamento lo siguiente:

<<Encontramos estos reinos en tal buen orden, y decían que los incas los gobernaban en tal sabia manera que entre ellos no había un ladrón, ni un vicioso, ni tampoco un adultero, ni tampoco se admitía entre ellos a una mala mujer, ni había personas inmorales. Los hombres tienen ocupaciones útiles y honestas. Las tierras, bosques, minas, pastos, casas y todas las clases de productos eran regularizadas y distribuidas de tal manera que cada uno conocía su propiedad sin que otra persona la tomara o la ocupara, ni había demandas respecto a ello... el motivo que me obliga a hacer estas declaraciones es la liberación de mi conciencia, ya que me encuentro a mí mismo culpable. Porque hemos destruido con nuestro malvado ejemplo, las personas que tenían tal gobierno que era disfrutado por sus nativos. Eran tan libres del encarcelamiento o de los crímenes o los excesos, hombres y mujeres por igual, que el indio que tenía 100,000 pesos de valor en oro la dejaba abierta meramente dejando un pequeño palo contra la puerta, como señal de que su amo estaba fuera. Con eso, de acuerdo a sus costumbres, ninguno podía entrar o llevarse algo que estuviera allí. Cuando vieron que pusimos cerraduras y llaves en nuestras puertas, supusieron que era por miedo a ellos, que tal vez no nos matarían, pero no porque creyeran que alguno pudiera robar la propiedad del otro. Así que cuando descubrieron que teníamos ladrones entre nosotros, y hombres que buscaban hacer que sus hijas cometieran pecados, nos despreciaron.>>
es.m.wikipedia.org/wiki/Incas
Herrera Cuntti, Arístides (2004, 2006). Divagaciones históricas en la web. Chincha, Perú: AHC Ediciones Perú (RUC Numero 10078391575). ISBN 9972-2908-1-6 ISBN 978-9972-2908-1-7, Bookland EAN 9789972290817.
Pachacutec e hijo.jpg
«Pachacutec e hijo» por Cronista Martín de Murúa - Crónicas de Martín de Murúa. Disponible bajo la licencia Dominio público vía Wikimedia Commons.

miércoles, 7 de enero de 2015

Tema 10(2º). Texto sobre los Austrias: secretarios y validos

<<A lo largo del siglo XVI, los Austrias españoles –Carlos I y Felipe II- ejercieron el gobierno de una forma directa, rodeados de secretarios que actuaban de intermediarios entre ellos y los consejos. Con la llegada al trono de Felipe III cobró vida en la política española la figura del valido. A diferencia de sus antecesores, los Austrias del siglo XVII hicieron dejación de las tareas a que les obligaba el ejercicio de la realeza, encomendando sus obligaciones a otra persona. Se trataba de un cargo que no estaba contemplado en el organigrama gubernativo. Bajo los reinados de Felipe III y Felipe IV estuvo ocupado por nobles titulados, pero no aristócratas (grandes nobles), lo que les indujo a actuar en una línea de acrecentamiento de sus posición en la escala social, lo que les concitó el rechazo de los grandes, que les consideraban arribistas. De esta manera, los nombres de los duques de Lerma y Uceda en el reinado del primero y el conde-duque de Olivares o Don Luis de Haro en el segundo, se convirtieron en figuras señeras de la historia española del siglo XVIII.>>
CALVO POYATO, José, De los Austrias a los Borbones, Madrid, Historia 16, 1990, pp. 96 y 97.

- ¿Cuál es la diferencia entre un secretario de Felipe II y un valido?
- Conceptos a definir: organigrama gubernativo y arribista.
- Nombra los validos de Felipe III y Felipe IV.
- Diferencia la actuación de Felipe II y Felipe IV.
Count-Duke of Olivares.jpg
«Count-Duke of Olivares» por Diego Velázquez - http://www.museodelprado.es/en/the-collection/online-gallery/on-line-gallery/zoom/1/obra/gaspar-de-guzman-count-duke-of-olivares/oimg/0/. Disponible bajo la licencia Dominio público vía Wikimedia Commons.

Tema 11(2º). Texto sobre las monarquías absolutas del siglo XVII

<<Por aquel tiempo la monarquía, libre de sus antiguas trabas, se constituía en todas partes casi absoluta. En Francia, en España, en la mayor parte de los estados del imperio germánico, había subyugado a la aristocracia feudal y ya no protegía las libertades de los municipios, puesto que no los necesitaba para oponerlos a otros enemigos. La alta nobleza, como si hubiese perdido hasta el sometimiento de su derrota, se agrupaba alrededor de los tronos, casi orgullosa con el brillo de su vencedor. La clase media, dispersa y timorata, gozaba en el orden naciente y de un bienestar hasta entonces desconocido, trabajando para enriquecerse e instruirse, pero sin pretender aún tomar parte en el gobierno del Estado. Dondequiera la pompa de la corte, la administración rápida, la extensión y la regularidad de las guerras proclamaban la preponderancia del poder real. Prevalecían las máximas del derecho divino y de la soberanía de los reyes, débilmente atacadas en los mismos países donde no se las reconocía. En fin, los progresos de la civilización, de la literatura, de las artes, de la paz y de la prosperidad interior, realzando el triunfo de la monarquía pura, inspiraban a los príncipes una confianza presuntuosa y a los pueblos una complacencia mezclada de admiración.>>
GUIZOT, Francois, Historia de la revolución de Inglaterra, Madrid, Sarpe, 1985 (1826), p. 26.
François Pierre Guillaume Guizot.jpg
«François Pierre Guillaume Guizot» por Desconocido - http://www.lib.utexas.edu/photodraw/portraits/guizot.jpg. Original Source: Duyckinick, Evert A. Portrait Gallery of Eminent Men and Women in Europe and America. New York: Johnson, Wilson & Company, 1873.. Disponible bajo la licencia Dominio público vía Wikimedia Commons.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Tema 10(2º). Texto sobre los consejos: el Consejo de Castilla en tiempos de Felipe III

El Consejo de Castilla o Consejo Real era el órgano de gobierno más alto que había en este reino, y a su presidente se le consideraba la segunda persona más importante después del rey. Durante el reinado de Felipe III, estaba formado, según las ordenanzas, por un presidente, dieciséis consejeros y dos fiscales, aunque en realidad el número de miembros era bastante mayor debido a la presencia de no pocos consejeros supernumerarios. Se reunía a diario en sesión plenaria, excepto domingos y festivos, pero se dividía en salas que tenían áreas de competencia y jurisdicción específicas, entre las que se hallaba sobre todo la Cámara de Castilla, que controlaba el patronazgo y los nombramientos. Cada viernes, se celebraba la famosa consulta del viernes, en el transcurso de la cual el consejo en pleno, rodeado de un rico ceremonial, informaba al rey, mientras que a su término el presidente se reunía con él en audiencia secreta.
ELLIOT, J.H., El conde-duque de Olivares. El político en una época de decadencia, Barcelona, Mondadori, 1998, p. 125.
Palacio del Duque de Uceda (Madrid) 01.jpg
«Palacio del Duque de Uceda (Madrid) 01» por Luis García (Zaqarbal) - Trabajo propio. Disponible bajo la licencia CC BY-SA 3.0 vía Wikimedia Commons.